Las benzodiazepinas son medicamentos psicotrópicos (actúan sobre el sistema nervioso central) con efectos sedantes, hipnóticos, ansiolíticos, anticonvulsivos, amnésicos y miorrelajantes.​

La denominación de estos compuestos, suele caracterizarse por la terminación -lam o -lan (triazolam, oxazolam, estazolam, alprazolam, midazolam) y por la terminación pam y pan (diazepam, lorazepam, lormetazepam, bentazepam, flurazepam, flunitrazepam, clonazepam). No obstante, hay excepciones como el clorazepato dipotásico (Tranxilium) o el clordiazepóxido (Librium).

El término benzodiazepina se refiere a la porción en la estructura química de estos medicamentos compuesto por el anillo de benceno unido a otro anillo de siete miembros heterocíclicos llamado diazepina.

¿Para qué se usan las benzodiazepinas?

Se utilizan para la terapia de la ansiedad, insomnio y otros estados afectivos, así como las epilepsias, abstinencia alcohólica y espasmos musculares. También se usan en ciertos procedimientos invasivos como la endoscopia o dentales cuando el paciente presenta ansiedad o para inducir sedación y anestesia.​

Consumo en exceso y dependencia

En Chile se consumen cuatro millones de cajas de benzodiazepinas al año. Cifra que nos ubica en el cuarto lugar de consumo en Latinoamérica, después de Venezuela, Uruguay y Argentina. La adicción a este ansiolítico ha aumentado especialmente entre los jóvenes. Los médicos advierten que no se debe tomar por más de tres meses a riesgo de desarrollar patologías.

El mayor problema es que el cuerpo necesita aumentar constantemente la dosis para obtener el mismo resultado. Es así como estos medicamentos generan dependencia, por lo que sólo se venden con receta médica. Sin embargo, tanto la compra ilegal como la administración irresponsable facilitan su acceso.

“La mayoría de la gente las usa para dormir. Ahora, la indicación para dormir, en mi experiencia, creo que sólo se justifica cuando un paciente no duerme porque está angustiado”, dice la psiquiatra Lina Ortiz.

¿Para qué detectar su consumo?

Incluso si le han recetado estos medicamentos, es posible que necesite este análisis si muestra signos de sobredosis. Los síntomas de sobredosis incluyen confusión, arrastrar las palabras al hablar, pérdida de coordinación muscular, estupor y pérdida del conocimiento. .

También se realiza si un proveedor de salud sospecha que usted está abusando de estos medicamentos o usándolos ilegalmente.

Si usted parece confundido, no puede despertarse, tiene convulsiones o pierde el control muscular, también es posible que le realicen este análisis como parte de un análisis general de detección toxicológica en orina, a fin de detectar la presencia de otros medicamentos de los que se abusa comúnmente.

Si es víctima de una agresión sexual, también es posible que le realicen este análisis. Se emplea para determinar si alguna persona agregó una droga para la violación, como Rohypnol («roofie»), a su bebida.

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